¿Cómo un joven de veintiún años de edad puede convertir una PYME familiar de aceites vegetales en la 23ª fortuna mundial? Respuesta: abandonando el aceite por la informática. En pocas décadas, Azim Premji ha logrado hacer de WIPRO una de las mayores empresas indias de alta tecnología. Fabricante de softwares de gama alta y proveedor de servicios en el campo de la investigación y del desarrollo, Premji cuenta entre sus clientes a gigantes como Sony, Fiat o Microsoft. De origen musulmán, este hombre se ha convertido en el símbolo del éxito en su país. Además, Premji -quien es muy sensible a los problemas de educación- ha creado una fundación que se esfuerza en mejorar la calidad de la instrucción pública, pues estima que la educación de la juventud es la clave del desarrollo y que, si se desea luchar eficazmente contra las desigualdades sociales -un problema particularmente agudo en el país de las castas- es preciso ofrecer a todos los alumnos las mismas oportunidades de éxito, desde la escuela primaria.